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Visión general de LocalGuard

LocalGuard es una plataforma de control parental para administrar la protección de varios dispositivos desde una cuenta. El panel web concentra la configuración, pero la protección se aplica mediante el componente vinculado a cada equipo. Esta separación permite saber qué política corresponde a un dispositivo, si puede recibirla y qué información operativa ha comunicado.

La aplicación no trata todos los equipos como si fueran iguales. Un ordenador Windows con el agente instalado, un navegador con la extensión y un dispositivo sin contacto reciente requieren comprobaciones diferentes. Esta introducción sitúa esas diferencias antes de entrar en las pantallas y guías específicas.

La protección de una familia no consiste únicamente en bloquear una dirección web. Las decisiones de uso suelen combinar límites temporales, categorías, reglas particulares, equipos con distintos sistemas y excepciones que deben aprobarse sin perder el contexto de la política general. Cuando esas decisiones se distribuyen entre aplicaciones sin una referencia común, resulta difícil saber qué medida está activa, dónde se aplica o por qué un dispositivo muestra un estado concreto.

LocalGuard reúne esos elementos en una misma instalación. El objetivo no es observar de forma encubierta el contenido de las personas usuarias, sino proporcionar a los adultos responsables un lugar desde el que definir límites, consultar el estado de los dispositivos y atender excepciones de forma explícita. La configuración, la supervisión y la aplicación técnica se mantienen separadas para que cada decisión pueda revisarse con el contexto necesario.

Las medidas de protección se aplican sobre reglas, dominios, categorías, horarios y los mecanismos disponibles en cada componente. No convierten el panel en una herramienta de lectura de mensajes, contraseñas o contenido privado. Esta limitación es deliberada: LocalGuard debe ayudar a establecer y administrar condiciones de uso, no ampliar la recogida de información familiar más allá de lo necesario para ese fin.

LocalGuard está diseñado para que la instalación conserve el control sobre los datos familiares. El Core, la base de datos y las reglas forman parte de la infraestructura gestionada por la propia instalación; SQLite actúa como fuente principal de verdad para usuarios, dispositivos, configuración y estado. Los servicios externos, cuando se habilitan, cubren funciones concretas como facturación o notificaciones, pero no sustituyen la información operativa de la familia.

Este planteamiento tiene una consecuencia práctica: la actividad, las reglas y los dispositivos no se tratan como datos que deban transferirse a una plataforma de supervisión ajena. La protección debe seguir siendo comprensible desde el panel y estar ligada al sistema que la familia controla. La privacidad no es un ajuste adicional: condiciona qué datos se conservan, dónde se procesan y qué componentes pueden acceder a ellos.

Cada instalación mantiene sus propios usuarios, familias, dispositivos y reglas. La base de datos local conserva la información que el Core necesita para tomar decisiones y presentar el estado en el panel. Esto implica que la persona que administra la instalación debe cuidar también sus credenciales, sus copias de seguridad y el acceso a la infraestructura donde se ejecuta LocalGuard.

La administración local no elimina la necesidad de revisar la configuración. Una política correcta depende de asignar cada medida al dispositivo adecuado, comprobar que el componente correspondiente está disponible y mantener actualizados los requisitos de la plataforma. Las guías de instalación y de cada componente explican esas comprobaciones cuando son necesarias.

LocalGuard reúne tres ámbitos que se consultan de forma coordinada: dispositivos, medidas de protección y supervisión operativa. La configuración indica qué debe ocurrir; el estado del dispositivo indica si el componente puede comunicarse; la actividad proporciona el contexto disponible para revisar el resultado. Cada ámbito responde a una pregunta distinta y no debe sustituir a los otros.

Una cuenta puede incluir varios equipos con necesidades distintas. Antes de cambiar una regla, identifica el dispositivo afectado y revisa qué componente tiene vinculado. Ese contexto determina qué medidas pueden aplicarse y cómo se interpreta la información que aparece en el panel.

Las categorías, las reglas de filtrado, los límites y los horarios describen la política que LocalGuard debe aplicar. La configuración se conserva de forma centralizada para que la cuenta mantenga una referencia única, incluso cuando cada dispositivo tenga reglas diferentes. Consulta Protección, Reglas de filtrado y Tiempo de pantalla para configurar cada medida.

El panel también reúne el estado del sistema, la actividad disponible y las decisiones que requieren intervención del adulto responsable. Una solicitud de tiempo adicional o de acceso no equivale a desactivar una regla: se revisa en su contexto y se resuelve de manera explícita. De este modo, las excepciones no eliminan la política de protección ni se convierten en cambios permanentes sin revisión.

La cuenta diferencia las responsabilidades de administración, los miembros de la familia y los dispositivos vinculados. Esta separación evita que una acción sobre un equipo se convierta automáticamente en una decisión para todos los demás. Al invitar a un miembro, asociar un dispositivo o revisar una solicitud, conviene comprobar siempre qué relación tiene con el equipo y qué alcance debe tener la medida configurada.

La documentación del panel describe los controles disponibles en cada área. Esta visión general aporta la regla de interpretación: una decisión se toma sobre una cuenta y una familia, pero se aplica y verifica en el dispositivo que le corresponde.

El panel no ejecuta por sí mismo una restricción dentro de un ordenador o un navegador. Al guardar un cambio, el Core evalúa la política asociada al dispositivo y mantiene su estado operativo. El agente Windows o la extensión de navegador reciben después las decisiones que les corresponden y actúan únicamente dentro de su ámbito técnico.

Política guardada

El panel conserva reglas, límites y horarios.

Core de LocalGuard

Evalúa qué política corresponde al dispositivo.

Componente vinculado

Aplica la medida dentro de su ámbito técnico.

El estado operativo vuelve al panel para su revisión.

El diagrama separa las tres responsabilidades que intervienen: el panel conserva la política, el Core decide cuál corresponde al dispositivo y el componente vinculado la aplica. La línea final recuerda que el estado operativo vuelve al panel para poder revisarlo. No reproduce una pantalla de la aplicación: relaciona el texto anterior con el flujo que sucede entre sus componentes.

Una regla guardada expresa la política esperada, pero no confirma por sí sola que el dispositivo haya podido aplicarla. Para verificar una medida, revisa el equipo afectado, su último contacto y el componente instalado. Solo entonces tiene sentido interpretar la actividad disponible o ajustar la configuración.

El panel web presenta la configuración y permite tomar decisiones. El Core concentra la lógica de negocio y conserva el estado. Los componentes instalados ejecutan las políticas que reciben y reportan su situación operativa. Esta división permite revisar un problema sin atribuir al navegador una decisión que pertenece al Core, ni pedir al panel que ejecute una acción exclusiva del agente.

La guía de Componentes y alcance concreta las responsabilidades del panel, el Core, el agente Windows y la extensión. Consulta las guías de Agente Windows y Extensión de navegador cuando necesites requisitos o comportamiento de una plataforma concreta.

Los componentes necesitan comunicarse con el Core para informar de su estado y recibir la configuración aplicable. Una conexión puntual, un cambio recién guardado o un equipo apagado pueden hacer que el panel muestre una situación transitoria. Por ese motivo, antes de interpretar una protección como inactiva conviene comprobar el contacto más reciente y volver a revisar el dispositivo cuando haya podido actualizarse.

El sistema dispone de actualizaciones de estado y notificaciones para que el panel pueda reflejar cambios operativos relevantes. Estas señales ayudan a priorizar la revisión, pero no sustituyen una comprobación del flujo específico cuando una medida afecta a un dispositivo real.

El estado indica si el dispositivo mantiene contacto operativo. La actividad registra los eventos que el componente puede reportar. Un equipo sin contacto no demuestra que una regla haya fallado; del mismo modo, una regla visible en el panel no prueba que haya sido aplicada si el dispositivo no ha podido actualizarse.

Cuando una medida no produce el resultado esperado, revisa el dispositivo, la configuración asignada y el estado antes de modificar una regla. Esta secuencia reduce cambios innecesarios y permite distinguir una configuración pendiente de un problema de conectividad o de un componente que necesita atención.

Primero localiza el dispositivo y confirma que es el que tiene asignada la política que vas a revisar. Después comprueba su estado operativo y el componente vinculado. A continuación revisa las reglas, límites u horarios aplicables. Por último, consulta la actividad o la solicitud relacionada si el componente puede proporcionar esa información. Esta secuencia evita utilizar un dato de una sección como prueba de algo que pertenece a otra.

Si el problema persiste tras comprobar estos puntos, consulta la guía específica del componente. Los requisitos de un agente Windows, una extensión de navegador o una aplicación Android no son intercambiables y deben revisarse en su propio contexto técnico.

Empieza por esta visión general si necesitas entender qué parte del sistema interviene en una acción. Continúa con Modelo operativo cuando el problema afecte a la relación entre configuración y dispositivo. Consulta Componentes y alcance si necesitas saber qué parte puede ejecutar una medida. Después utiliza las guías del panel para gestionar protección, tiempo de pantalla y dispositivos desde la interfaz adecuada.