Modelo operativo
El modelo operativo de LocalGuard separa la decisión administrativa de la acción técnica. El panel permite definir una política y revisar la información disponible; el Core mantiene la referencia de esa política y decide cuál corresponde a cada dispositivo; los componentes instalados aplican la parte de esa decisión que pueden ejecutar. Esta división no es una cuestión de interfaz: permite saber dónde debe revisarse un cambio cuando su resultado no coincide con lo esperado.
Una misma cuenta puede administrar equipos con plataformas, horarios y necesidades diferentes. Por ese motivo, LocalGuard no trata una regla guardada como una orden idéntica para todos los dispositivos. La configuración se interpreta con el dispositivo al que se asigna y con el componente que puede recibirla. El estado que vuelve al panel también depende de ese recorrido.
Una política no se aplica sola
Sección titulada «Una política no se aplica sola»Guardar una regla, un límite o un horario registra una decisión administrativa. El panel muestra ese cambio de forma inmediata porque la cuenta ya dispone de una nueva referencia de configuración. Sin embargo, el cambio todavía debe ser evaluado por el Core y comunicado al componente vinculado antes de que pueda producir un efecto técnico en un ordenador o navegador.
Esta diferencia es especialmente importante al revisar cambios recientes. Una política puede aparecer correctamente guardada mientras un equipo está apagado, sin conexión o pendiente de comunicarse con el sistema. En esa situación no existe una contradicción entre el panel y el dispositivo: cada uno está mostrando una fase distinta del mismo proceso.
El panel conserva la intención
Sección titulada «El panel conserva la intención»El panel centraliza reglas de filtrado, categorías, límites de tiempo, horarios y las decisiones disponibles para cada dispositivo. También reúne la información que el adulto responsable necesita para revisar una situación: qué equipo está afectado, qué componente tiene vinculado, cuál fue su último contacto y qué actividad o solicitudes puede mostrar.
No ejecuta restricciones directamente. Modificar una pantalla del panel no equivale a intervenir en el tráfico de un navegador ni en el sistema operativo de un equipo. El panel es la fuente de administración y revisión; su responsabilidad es presentar la configuración y el estado con el contexto suficiente para que una decisión pueda comprobarse.
El Core interpreta el alcance
Sección titulada «El Core interpreta el alcance»El Core conserva la información que permite relacionar una cuenta, una familia, sus dispositivos y las políticas configuradas. Cuando existe un cambio, evalúa qué parte de la configuración corresponde al dispositivo concreto. Así, una regla general puede convivir con un horario, un límite de pantalla o una excepción sin pedir al agente o a la extensión que construyan por sí mismos la lógica de negocio.
El Core mantiene separadas varias preguntas que en una revisión suelen confundirse: qué se solicitó desde el panel, qué decisión resultó aplicable y qué información operativa ha devuelto el componente. Esta separación permite detectar un cambio pendiente sin tratarlo como un fallo de la regla, o revisar una falta de contacto sin modificar la política que ya está guardada.
Los componentes ejecutan dentro de su ámbito
Sección titulada «Los componentes ejecutan dentro de su ámbito»El agente Windows y la extensión de navegador no son intercambiables. Cada componente recibe las decisiones que puede aplicar en su plataforma y comunica el estado que está preparado para observar. Una medida de protección debe revisarse siempre en relación con el dispositivo y el componente responsable, no únicamente desde el nombre de la regla.
Consulta Componentes y alcance para identificar la responsabilidad de cada parte. Las guías de Agente Windows y Extensión de navegador describen los requisitos y límites de cada plataforma.
Del cambio al comportamiento del dispositivo
Sección titulada «Del cambio al comportamiento del dispositivo»El recorrido de una decisión comienza en el panel, pero no termina al pulsar Guardar. El Core recibe la nueva referencia, determina la política aplicable y la pone a disposición del componente vinculado. Cuando ese componente puede comunicarse, actualiza su configuración y después informa del estado que puede reportar. El panel utiliza esa información para que la persona administradora pueda seguir el resultado sin confundirlo con la configuración original.
Este ciclo no obliga a todos los dispositivos a actualizarse al mismo tiempo. Un equipo puede comunicarse más tarde, estar apagado o requerir una acción específica de su plataforma. Por ello, LocalGuard presenta la configuración y el contacto operativo como lecturas independientes. La espera de una actualización no debe llevar a crear reglas duplicadas ni a eliminar una política que sigue siendo válida.
Configuración guardada
Sección titulada «Configuración guardada»La configuración guardada es la referencia que la cuenta espera aplicar. Sirve para revisar qué reglas, categorías, horarios o límites forman parte de la política de un dispositivo. Cuando una medida necesita corrección, este es el primer lugar que debe comprobarse: confirma que el cambio pertenece al equipo y a la persona a los que pretende afectar.
Decisión disponible para el componente
Sección titulada «Decisión disponible para el componente»El Core no entrega una pantalla del panel al dispositivo. Entrega las decisiones que corresponden a su ámbito. Esto permite que el agente o la extensión actúen como ejecutores y que la interpretación de reglas, excepciones y condiciones permanezca centralizada. También evita que dos plataformas resuelvan de forma diferente una misma política familiar.
Estado comunicado
Sección titulada «Estado comunicado»El estado operativo informa de la situación que el componente ha podido comunicar: contacto reciente, disponibilidad y actualizaciones relevantes para el panel. No garantiza que todos los aspectos de una plataforma sean idénticos a los de otra, pero aporta la evidencia operativa necesaria para revisar el resultado en su contexto.
Cómo interpretar una incidencia
Sección titulada «Cómo interpretar una incidencia»Cuando una medida no produce el resultado esperado, conviene seguir el mismo orden en que opera el sistema. Primero identifica el dispositivo afectado. Después confirma la política asignada y revisa el componente vinculado. A continuación comprueba el último estado comunicado. Solo después tiene sentido valorar la regla, el límite o el horario concreto y consultar la actividad disponible.
Este orden reduce cambios innecesarios. Si se modifica una regla antes de distinguir si el equipo estaba pendiente de actualizarse, se añade una segunda variable a una situación que todavía no se ha entendido. Del mismo modo, una falta de contacto no demuestra por sí sola que la política haya dejado de aplicarse; debe revisarse junto con el alcance del componente y el momento de la última comunicación.
Preguntas útiles durante la revisión
Sección titulada «Preguntas útiles durante la revisión»Empieza por comprobar si estás mirando el dispositivo correcto. Confirma después qué política tiene asignada, cuándo comunicó estado por última vez y qué componente es responsable de aplicar la medida. Si hay una solicitud o un evento relacionado, úsalo como contexto adicional, no como sustituto de la configuración o del estado operativo.
Las guías de Protección, Reglas de filtrado, Tiempo de pantalla y Dispositivos y actividad explican dónde revisar cada dato y cómo realizar una acción concreta desde el panel.
Límites del modelo
Sección titulada «Límites del modelo»La centralización de decisiones no convierte LocalGuard en una herramienta de inspección de contenido privado. El modelo está orientado a administrar reglas, horarios, categorías, dispositivos y el estado operativo necesario para su revisión. Los componentes aplican medidas dentro de su ámbito técnico y no deben ampliar la recogida de información familiar más allá de lo que requiere esa función.
Del mismo modo, una política centralizada no elimina las diferencias entre plataformas. Un agente de sistema, una extensión de navegador y una aplicación móvil tienen capacidades y condiciones distintas. La documentación específica de cada componente concreta esos límites; el modelo operativo explica cómo encajan sin atribuir a una parte del sistema responsabilidades que pertenecen a otra.